jueves 20 de marzo de 2008

"La Poética del Espacio", Gastón Bachelard

"Cuando se presenta a la cultura científica, el espíritu no es nunca joven.
Es incluso muy viejo, pues tiene la edad de sus prejuicios"
G. Bachelard



Gastón Bachelard (1884-1962) fue un filósofo y ensayista francés. Aunque procede de la filosofía de la ciencia natural, su rigurosa formación científica no impidió que en la madurez de su vida rompiera con todos sus hábitos tradicionales de investigación filosófica para abrazar una forma sumamente personal de la fenomenología: la del “estudio del fenómeno de la imagen poética”.

En el libro La Poética del Espacio, de 1957, la fenomenología de Bachelard no produce un sustituto explicativo o simplemente descriptivo de los esquemas causales de la ciencia, sino por el contrario, un novedoso estilo de filosofar: el de la poética del espacio: una deconstrucción del espacio poético "geometrizado”, para asociar a la imagen poética con un acto inaugural ontológico (relacionado al ser): la Revelación del Ser que en su movimiento, cae en la Poesía, que para Bachelard es "un racimo de imágenes".

El libro consta de diez capítulos. El primer capítulo lo dedica al análisis espacial de la Casa, en tanto imagen poética. La ve como un elemento de integración psicológica, formada por recuerdos y olvidos, y como el primer universo de la cotidianeidad, proyectándola como un auténtico “microcosmos”: una unidad de imagen y recuerdo. Su funcionalidad reside en que sirve como detonante del proceso de Reminiscencia donde se ubica el pasado imperecedero, suplementadora de las contingencias y multiplicadora de las continuidades. En este sentido, destaca Bachelard la importancia de las grandes imágenes simples, como la casa, porque potencian el fenómeno de liberación poética pura.

En el capítulo tercero, Bachelard esboza una fenomenología continuando con las imágenes poéticas del Secreto, como lo son: el cajón, los cofres y los armarios. Cita a Bergson, quien decía que “los cajones sirven para clasificar los conocimientos vividos”. Pero agrega que estos objetos pueden proyectarse más allá de su función, y esto sucede cuando opera desde ellos la dialéctica “Secreto/Descubrimiento”. Para Bachelard, el secreto representa lo insondable, la reserva del ensueño de la intimidad; en tanto que el descubrimiento supone su apertura, como acto original y de creación.

El séptimo capítulo se titula La Miniatura. El filósofo identifica a la miniatura con un “albergue de la grandeza”, una “puerta estrecha que abre al mundo”. Analiza luego la causalidad de lo pequeño en tanto su efecto es la conmoción de todos los sentidos, en particular el auditivo. La miniatura representa desde este prisma de apreciación una intología de lo invisible y lo inaudible (J´écoute un jeune noisitier verdir -Escucho florecer a un joven nogal-), y una fenomenología del silencio íntimo y de la memoria remota (L´odeur du silence est si vieille -El aroma del silencio es tan viejo-; Au loin, j´entendais prier les sources de la tierre -A lo lejos, escuchaba rogar a las fuentes de la tierra-)

En el Capítulo noveno (que pueden leer acá), dice Bachelard que la Dialéctica Dentro/Fuera se apoya en una geometría implícita, que espacializa el pensamiento (Ustedes sienten qué alcance tiene ese mito de la formación de lo de fuera y lo de dentro… Lo que se traduce en su oposición formal se convierte más allá en alienación de hostilidad entre ambos). Opina que las imágenes poéticas referidas al Dentro/Fuera en el poeta Rainer Rilke, por ejemplo, se explicitan en una Fenomenología de la Intimidad Exigua que contempla, nuevamente, la oposición espacial Dentro/Fuera: “Y aquí (dentro) no hay apenas espacio; y tú te calmas casi, pensando que es imposible que algo demasiado grande pueda sostenerse en esta estrechez… Pero fuera, fuera todo es desmedido”.


Material: Bachelard escribe, en La Poética del espacio, sobre Baudelaire



3 comentarios:

Anónimo dijo...

ehh gente hay que actualizar de ves en cuando, si no la gente que no tiene que hacer de su vida se aburre.

"lo pibe del fondo"

NOMADA dijo...

.como un insecto nocturno, como un ala arrastrandose hacia la luz, En el tapiz del cielo se juega nuestra suerte Allí donde mueren las horas El pesado cortejo de las horas que golpean el mundo luz

Anónimo dijo...

si me autorizan voy a utilizar el artículo de bachelard para trabajarlo con un equipo de maestras con las que estamos investigando sobre lo poético...el libro es bastante arduo para leer en su totalidad y es una muy buena síntesis para luego animarse a "entrarle" de lleno.
Muchísimas gracias y sigan así
claudia