lunes, 15 de junio de 2009

Søren Kierkegaard

Søren Aabye Kierkegaard nació el 5 de mayo de 1813 en Copenhague (Dinamarca). Estudió teología y filosofía en la Universidad de su ciudad natal, graduándose en 1841 como Magister con la tesis "Sobre el Concepto de la Ironía", en donde analiza la ironía socrática en el contexto romántico de la época. La muerte de sus padres y de 5 de sus hermanos provocó en él un afianzamiento de sus convicciones religiosas, que marcarían su obra como existencialista teísta.
En 1841 Kierkegaard viajó a Berlín, en donde asistió a un curso dictado por el filósofo Schelling. De regreso en Copenhague Kierkegaard se dedicó de lleno a su tarea como escritor, y en menos de un año y medio escribió alrededor de mil páginas que publicó en 3 obras que publicó bajo diferentes seudónimos: La alternativa, Temor y temblor (sobre la humanidad en la religión en Abraham) y La repetición. En los años siguientes elaboró un vasto número de seudónimos, formas literarias, temas filosóficos, estéticos y religiosos. En 1845 publicó Etapas en el camino de la vida y su Post scriptum, uno de los puntos más altos de su obra.
En los años siguientes a la publicación de esta obra, su fervorosa actividad como escritor comenzó a escampar. Publicó algunos escritos de carácter religioso-edificante, y algunas reseñas de temas estéticos y, al final de su vida, sobre la polémica abierta contra los representantes de la iglesia danesa. En este periodo se encuentran los Discursos edificantes con diversos puntos de vista (escritos en 1847 y publicados póstumamente), Las obras del amor, editada en septiembre de 1847 y Discursos cristianos, editado en abril de 1848.
En los años 1849 y 1850 publicó dos obras con el seudónimo de Anti-Climacus: La enfermedad mortal y Ejercitación del cristianismo. La primera trata sobre la desesperación como pecado, en tanto los individuos se ven forzados a correr a Dios para constituir su yo. La segunda parte de la invitación de Cristo «Venid a mí todos los que estéis atribulados y cargados, que yo os aliviaré», y trata de la "cura" a esa desesperación por medio de la fe cristiana.
Kierkegaard dejó de publicar en los años 1852 y 1853; se intensificaron los apuntes en sus memorias, los temas más recurrentes seguían siendo consideraciones sobre el cristianismo, y sobre Abraham. También comenzó a trabajar sobre unas críticas a la Iglesia oficial, que luego se titularían Para un examen de conciencia recomendado a los contemporáneos (septiembre de 1851) y ¡Juzgad vosotros mismos! (comienzos de 1852, publicación póstuma). En ambas obras el ataque es directo a la iglesia que ha pactado con la temporalidad mundana, presumiendo falsamente el estar unida a Cristo, disociando la fe y las obras.
Søren Kierkegaard falleció el domingo 11 de noviembre 1855, a los 42 años.

“Es la muerte, rogad por mi para que venga pronto y sea buena. He sido un instrumento en las manos de la Providencia, que me ha puesto en el mundo para servirla. He vivido unos años y luego súbitamente, la Providencia ha alargado su mano para hacerme entrar en su arca. Un poco más y ciertamente estaré en el coro cantando el Aleluya, aleluya.”



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Su obra se erige como una reacción a la filosofía totalizadora hegeliana, en la que se ocupó de construir diversos sistemas filosóficos fragmentados (de ahí que cambiara de seudónimo a cada publicación). Así, habla de la necesidad de una tonalidad como parte del análisis filosófico. Podría explicarse como un cambio en la "disposición anímica", donde cada tema es afrontado de diferente manera (y hasta, como dijimos, con diferente nombre).
Trabajó sobre una concepción del hombre como ser dual de la que no hay síntesis, entre una parte finita (su sujeción a la causalidad) y una infinita (su posibilidad de ser, de devenir, que abre el camino para la realización subjetiva). Esta división insoslayable es la que inevitablemente produce la angustia y la desesperación en la existencia.

Pueden leer acá el Panegírico de Abraham, de la obra Temor y Temblor.
Que les aproveche.

jueves, 9 de abril de 2009

Soneto

Hoy quiera el cielo limpiar su buen nombre
del descuido de males cometidos,
hermanarse este día con el hombre,
enderezar sus hombros abatidos

Y que empiece por abolir las penas
por oscuras, por íntimas, porosas.
Que ponga sangre buena en nuestras venas,
ambrosía, néctar, agua de rosas.

Del Paraguay bajará un perro oscuro
grande como el viento, azul como el miedo,
vendrá a mostrarnos el camino nuevo.

Y en el mundo de la virtud flamante
no habrá muerte, o necesidad, o ruina,
pero sobre todo, no habrá conquista.



Por gracia de la musa de la Indignación,
rimó Manuel Saraceni, el que no promete lo que cumple.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Patas para arriba, la escuela del mundo al revés

Volviendo de vuelta a los trajines que implica publicar una entrada en el blog, me inclino por ignaugurar este regreso con la recomendación de un libro que leí en enero, y que sin dudas me parece imperdible.
Han sido ya varias, mis publicaciones referidas a Eduardo, pero al no recibir quejas, me decido por entregar una más...

En "Patas para arriba", Galeano nos propone una division del texto que seduce de entrada, el indice es como la planificación de un curso, dividido en clases, o en temas a enseñar, o en fin, en capitulos.
Yendo directamente al contenido del libro, se puede decir que es un relato ironico y muy critico.
Galeano nos cuenta partes de la "otra historia" la que no fue contada, pero además nos muestra como en este mundo todo está totalmente dado vuelta, y, como, las que rigen son las leyes del consumo y del poder. Nos habla de las terribles atrocidades que se cometen día a día desechando la capacidad humana, y tambien matando humanos claro... Las diferencias sociales que se acrecientan en todos lados, como america latina es nada mas que una marioneta de EE.UU y de Europa, en fin, es interminable nombrar todo lo que galeano propone en "Patas para arriba", simplemente les digo que leerlo les sera de un gran agrado, y si no es asi, al menos habran leido una posición o una ideología diferente a la propia.
Hubiera querido hacer esta entrada con el libro al lado, pero lo tuve que devolver porque no era mio, y en internet, donde supuestamente esta todo, lo que se refiere a literatura latino americana, pocas veces se encuentra... Entonces les digo, que no les queda otra que comprar o conseguir el libro y leerlo, para que este post sea totalmente en vano.
Hubiese querido tambien conseguir más extractos y copiar aca, al menos el indice del libro que es lo que, como dije, seduce de entrada... a falta de eso, les dejo una cita que encontré en la red.
Saludos para todos.
Ezequiel Bahillo

Extracto de:
Patas para arriba: la escuela del mundo al revés. Eduardo Galeano
Capitulo: "Educando con el ejemplo"


Los alumnos

Día tras día, se niega a los niños el derecho a ser niños. Los hechos, que se burlan de ese derecho, imparten sus enseñanzas en la vida cotidiana. El mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, para que se acostumbren a actuar como el dinero actúa. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, para que se conviertan en basura. Y a los del medio, a los niños que no son ricos ni pobres, los tiene atados a la pata del televisor, para que desde muy temprano acepten, como destino, la vida prisionera. Mucha magia y mucha suerte tienen los niños que consiguen ser niños.

Los de arriba, los de abajo y los del medio

En el océano del desamparo, se alzan las islas del privilegio. Son lujosos campos de concentración, donde los poderosos sólo se encuentran con los poderosos y jamás pueden olvidar, ni por un ratito, que son poderosos. En algunas de las grandes ciudades latinoamericanas, los secuestros se han hecho costumbre, y los niños ricos crecen encerrados dentro de la burbuja del miedo. Habitan mansiones amuralladas, grandes casas o grupos de casas rodeadas de cercos electrificados y de guardias armados, y están día y noche vigilados por los guardaespaldas y por las cámaras de los circuitos cerrados de seguridad. Los niños ricos viajan, como el dinero, en autos blindados. No conocen, más que de vista, su ciudad. Descubren el subterráneo en Paris o en Nueva York, pero jamás lo usan en San Pablo o en la capital de México.

Ellos no viven en la ciudad donde viven. Tienen prohibido ese vasto infierno que acecha su minúsculo cielo privado. Más allá de las fronteras, se extiende una región del terror donde la gente es mucha, fea, sucia y envidiosa. En plena era de la globalización, los niños ya no pertenecen a ningún lugar, pero los que menos lugar tienen son los que más cosas tienen: ellos crecen sin raíces, despojados de identidad cultural, y sin más sentido social que la certeza de que la realidad es un peligro. Su patria está en las marcas de prestigio universal, que distinguen sus ropas y todo lo que usan, y su lenguaje es el lenguaje de los códigos electrónicos internacionales. En las ciudades más diversas, y en los más distantes lugares del mundo, los hijos del privilegio se parecen entre sí, en sus costumbres y en sus tendencias, como entre sí se parecen los shopping centers y los aeropuertos, que están fuera del tiempo y del espacio. Educados en la realidad virtual, se deseducan en la ignorancia de la realidad real, que sólo existe para ser temida o para ser comprada.

Fast food, fast cars, fast life: desde que nacen, los niños ricos son entrenados para el consumo y para la fugacidad, y transcurren la infancia comprobando que las máquinas son más dignas de confianza que las personas. Cuando llegue la hora del ritual de iniciación, les será ofrendada su primera coraza todo terreno, con tracción a cuatro ruedas. Durante los años de la espera, ellos se lanzan a toda velocidad a las autopistas cibernéticas y confirman su identidad devorando imágenes y mercancías, haciendo zapping y haciendo shopping. Los ciberniños navegan por el ciberespacio con la misma soltura con que los niños abandonados deambulan por las calles de las ciudades.

Mucho antes de que los niños ricos dejen de ser niños y descubran las drogas caras que aturden la soledad y enmascaran el miedo, ya los niños pobres están aspirando gasolina o pegamento. Mientras los niños ricos juegan a la guerra con balas de rayos láser, ya las balas de plomo amenazan a los niños de la calle(...)

lunes, 2 de febrero de 2009

Lágrimas

Llueve. Llueve gris, llueve fuerte, llueve violento, llueve marrón, llueve árbol, llueve mate. Llueve vivo, llueve muerto. Llueve apagado, chorreante, tenaz, limpio. Lluevo. Y por fuera también. Ahí es cuando uno tira la almohada al carajo, desafiante, erguido. Pero es vencido, derrotado, aplacado, mitigado. Si no fue él, fue aquello, o aquella, o lo de más allá, o ésto de acá, o lo que hay ahí. Fue él, fue ella, fue ésto, fue ésta, fue sombra, fue negro, fue esperanza, fue cordial. Como si quisiéramos salir a correr, desahogarnos, gritar, arrancarnos el pelo y gritar, desahogarnos, y gritar. Y salir a correr. A correr violento, a correr rojo, a correr ira. O como si quisiéramos prender la radio y cerrar los ojos. Ya voy hermano, ya voy. Es cartel, es claro, es lujo. Tenemos tiempo. Acá llueve, y allá llueve. En todos lados llueve. Y una lágrima se asoma, expectante, curiosa, tímida, temblorosa, sin vocación. Y cae por vez primera y última. O no cae, rueda. Rueda por la mejilla. O no rueda, se desliza. Se desliza hasta el mentón. Por el cuello, por el pecho, por el abdomen. Repta confiada y amenazante. Y desaparece, ya no se la encuentra más. Nadie sabe que esa lágrima ha caído, o no caerá nunca, no tiene identidad. Y ya cae otra, igual, idéntica. La misma, si viene al caso. Rueda, se desliza, repta, tiembla, goza, bosteza, cae rendida, extasiada, cumplida, llena. Ya voy, todavía hay tiempo. Han caído dos o tres más, no se, no las conté. Son la misma, de todas formas. Son todas y ninguna. La lluvia retoza sobre la ventana. Ahí cayó una gota. Una gota de lluvia. Rueda, se desliza. Aburre y desfallece, sin perder la elegancia. Ahí cayó una gota. Otra gota. La misma, al fin y al cabo. Ahora caen dos o tres más, no se, no las conté. El cielo llueve, las nubes llueven, el viento llueve, los truenos llueven. Yo lluevo. Una lágrima, otra, otra. Que andá sólo, hermano, que yo me quedo. Estamos lloviendo.

Une rose d’un rouge si fort comme une tache du vin

Leído en la etiqueta de un vino francés:

“Finamente elaborado con las variedades de Merlot y de Grandeza al 50%, es éste un trascendental vino de tonos violáceos, con débiles notas de color cereza y de altivez. De cuerpo tenue, y corto de estatura, su aroma es intenso y respetable. Se presenta elegante y gallardo, posee la vainilla del roble, la astucia de un gran estratega, el fresco de la uva, y la presencia de un Emperador. Asimismo, en boca posee el equilibrio del prensado y la egolatría de un autocoronado, de entrada dulce y aterciopelada, con posterior vía retronasal violenta que recuerda al 18 de Brumario, pero con un final de Cien Días, ácido, desterrado y solitario. Ideal para acompañar quesos duros, campañas en Egipto, carnes rojas, y cruzar los Alpes. No se recomienda poner en contacto con aromas agresivos o la ciudad de Waterloo, ni servir con carnes blancas o tropas británicas.

Su poderosa influencia en la lengua y en el Code Civil invita a seguir tomando.

Temperatura de Servicio: 16º.”

Historia del que pidió demasiado poco

Plutarco Manfredi, en su juventud, había sabido ser, entre otras cosas, un ignoto –y también, digámoslo, fracasado- jugador de fútbol de las Divisiones más humildes. Según nos remiten los Sabios, tuvo la chance de entrenar alguna vez con la Primera de Aldosivi, bajo la aprobación de algún apurado préstamo provisorio. Cierto es que su fuerza física y su provechoso dominio del cabezazo le valieron más de un elogio, pero sus torpes movimientos y su poco control sobre la redonda lo hacían el hazmerreir de las tribunas visitantes. Se retiró intrascendentemente a los treinta y cuatro años, una tarde lluviosa y gris en que su equipo empató insípidamente 0-0 contra un combinado del barrio de Agronomía que hizo las veces de Sparring.
Bien sabidas y conocidas son las ventajas de pasar por debajo de un puente en el momento mismo en que un tren lo atraviesa: sólo debemos pedir un favor, y las incalculables fuerzas del Ángel de los Deseos nos reembolsarán sin chistar lo que nosotros tuvimos la justeza de pedir. Fue así que el Gaucho, como lo llamaban sus amigos, supo apresurarse a realizar su petición cuando al vadear un puente alto y desamparado fue sorprendido por una máquina de la línea Mitre. Y pidió así recuperar las bondades físicas de su juventud, la frescura de sus músculos y la dureza de sus huesos, retrocediendo con esto el Tiempo de su cuerpo material, extenuado y marchito; pidió tener la habilidad con la que siempre había soñado, la gambeta que lo desvelaba.
Sin embargo, siendo un tipo de limitada calidad, la verdad es que sus sueños eran humildemente pobres y austeros. Apenas si se complacía logrando algún que otro gesto patente, alguna simple maniobra distractora.
Con sus nuevas habilidades se presentó en varios clubes, sin ser siquiera probado a causa de su elevada edad, a pesar de su copiosa insistencia.
Tuvo, afortunadamente, la suerte de ser admitido en un entrenamiento de un menguado conjunto de Villa General Mitre, donde disputó un discreto partido con una actuación deslucida y no convenció al entrenador, a pesar de aquella asistencia de taco en el Primer Tiempo que el wing morocho no supo definir acertadamente.
Finalmente, Manfredi terminó por resignarse y puso un kiosco en la calle Álvarez Thomas, establecimiento que atiende hasta estos días, con una camiseta verde colgada en la ventana.

jueves, 1 de enero de 2009

Diferido (I)

El Noble Caballero, poseedor de varios poblados allende las Altas Montañas, y héroe en su tierra, codiciado por las solteras y en las mejores familias, respetado por los Hombres, toca la puerta de la Mujer Amada, sobre quien cantaban los poetas, y de cuyos relatos se ha enamorado. Es el padre quien atiende.
-Soy el Noble Caballero. Vengo a pedirle la mano de su hija mayor.
-Llega usted demasiado tarde, ya está casada.
-Entonces vengo a pedirle la de su hija menor.
-Llega usted muy temprano, aún no ha nacido.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Qué bueno esto de Descartes, no?

-Cómo que vuelve?
-Sí. Eso. Vuelve. Como el ave Fénix renaciendo de las cenizas de la intrascendencia, como el sol que se oculta y nos sorprende en la retaguardia, como la primavera que nos abandona un tiempo para dejarnos queriendo. Como dijo Zaratustra, como Espartaco sobre Roma, como Gallardo a River. Como Jesús de Judea, como el hálito de Dios sobre la superficie. Como Alf, en forma de fichas. Vuelve.
-¿Por qué?
-No se...


No estaba muerto, estaba de parranda. Y aquí está de nuevo, con más kilómetros y menos neuronas.
Lleno de Descartes, el blog con menos visitantes de la red, bosteza un poco, se despereza otro, y se prepara para un 2009 afilado.

Felicidades a todos, que el 2008 haya sido bueno y mejor sea el 2009. Y así sucesivamente, hasta el 2012, cuando un meteorito intergaláctico vendrá a dar con el Colisionador de Hadrones y un agujero negro se tragará a Bruce Willis en malla, o algo así.

sábado, 19 de abril de 2008

¡Coma sano!

Escribe la Lic. Lidia P. Steinman de Dupont
Nutricióloga y alimentista. Presidante de la Formación contra los Malos Hábitos Alimentenses
elnenenomecome@lanacion.com.ar

Comienzo esta columna suntuósamente: ¡Coma sano!. No es una sugerencia, muchos menos una pseudo-guía para desenvolverse en la vida cotidiana. Es casi un imperativo. Así intentaré a lo largo del artículo lograr introducir en sus vidas mundanas los buenos hábitos de alimentación.
Hablar de alimentación, sin embargo, no es apropiado. Y es que no sirve intentar la buena alimentación cuando se está confundido, y se confunde lo Bueno con lo Malo, la Verdad con la Mentira, La Clara con la Yema. Aquí hay que hablar de "conocimiento apropiado de los exactos valores nutricionales propios de cada alimento". Uno no puede tirarse a la pileta del Buen Comer de cabeza y sin los saberes precisos. La autenticidad no se encuentra al alcance de cualquiera.
La mala alimentación conlleva diversos trastornos del orden del cansancio o fatiga, apatía, dolores de cabeza y musculares, entre otra gran cantidad de atrocidades. Y los hay quienes se proveen y nutren inapropiadamente sin darse cuenta siquiera. Pretendemos alertarlos a continuación por si pertenece usted a esa tribu.
El primer paso es darse cuenta, caer en la realidad, y avivarse de los desastres que uno se está mandando de puro inocente. Luego, hay que querer comenzar a alimentarse de manera correcta: es la predisposición psicológica el primer paso para la acción física o mismamente psicológica. Por último, hay que encontrar el método para hacerlo. Para facilitar la realización de los dos últimos pasos, contamos en el Hospital "Jorge Lanata" de Nutrición y Subsistencia con un especializado equipo de Psicólogos, Terapeutas, Tarotistas, Profesoras de Biología y Asistentes Sociales que asesoran, y llegado el caso, tratan, a todos aquellos quienes se acercan a nuestra sede de Puerto Madero.
En la misma, usted será recibido por nuestros profesionales, cuya atención garantiza su posterior aprehensión, de manera total, de los hábitos correctos de alimentaje. Ellos, mediante un trato servicial y hasta fraternal, se encargarán de recibirlo con todas sus predisposiciones de preconceptos (que operan a modo de obstáculo epistemológico bachelardiano), y buscarán la mejor manera de identificarlos y desecharlos, para hacer espacio al conocimiento verdadero. Así ilustró el filósofo Rechónchocles, en su Der Gulum et Alimentae, al decir "A cabeza llena, panza vacía." Serán las lecturas parte importante del trabajo en el hospital, destacándose autores, amén de Rechónchocles, como Miguel de Cerdantes y su El Ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha y su Buen Escudero Sancho Panza, y hasta el polémico Paulo Comelo, autor del comprometido volúmen Sexy y Barrigón.
Una vez finalizada la asistencia, el asistido será capaz de:
-Observar la comida y ver lo que es Bueno
-Separar lo Bueno de lo Malo
-Separar el Episteme de la Doxa
-Separar el muslo de la pata
-Ser capaz de alimentar(se) de manera apropiada, y de alimentar a terceros de similar modo

Un curso arancelado de 12 meses le entregará al cursante un diploma que lo habilitará para dictar la asignatura por su cuenta, así como para retirar medicamentos a mitad de precio en las principales farmacias de la Capital.

Y para no hacer de ésta una columna puramente publicitaria, le transmitiré ahora algunas nociones básicas de las que tiene que hacer conocimiento con carácter de urgencia. Empiece por olvidar sus prejuicios y preconceptos, y abra su mente permitiendo la entrada de nuevos conocimientos que tal vez lo sorprendan cabalmente. Hágase a la idea de que lo que leerá a continuación puede ser diametralmente opuesto a lo que conocía hasta el momento.
Primero lo primero, como dijo Fernando I de Habsburgo. ¿Cómo divide su ingesta de alimentos?¿Cuántas comidas diarias realiza?¿Cómo que "con este sueldo de mierda"?
La normal división de la alimentación del día en cuatro comidas (desayuno, comida, merienda y cena) es completamente errónea. Esta división se ha producido en función de la disposición horaria que se ha creado en la vida cotidiana de la persona promedio, de acuerdo a los límites horarios que imponen el trabajo, los estudios, las actividades no curriculares, y la siesta. No obstante, resulta completamente obsoleta y aún estúpida cuando se trata de proveer a nuestro cuerpo de las fuentes de energía que éste precisa. Así, la correcta diagramación de las comidas diarias, debe separarse en 19 ágapes diarios, a intervalos regulares durante las 16 horas de vigilia. Ésto es: un tentempié cada 50 minutos aproximadamente, en donde debemos ordenar la comida de acuerdo a su valor calórico, a razón de decrecimiento del mismo a lo largo del día.
Un día de buena alimentación sería:
07.00= Guiso de lentejas y puchero antes de salir a trabajar
07.50= Sánguche de matambre y/mortadela y un vaso de vino, en el colectivo
8.40= Picada de salame, salamín, jamón crudo, salchichón primavera y queso (opc.: queso roquefort) en la oficina, entre un balance y el siguiente
9.30= Polenta con albóndigas de carne, y una copa de oporto, después de finalizado el cuarto gráfico de barras explicativo
10.20= Desayuno americano con (y no limitado a): Pan, margarina, mermelada, huevos fritos y/o pasados por agua, tocino, leche, jugo de frutas, y una taza de café negro
11.10= Tentempié refuerzo, liviano para bajar el desayuno americano, con ensalada de fruta, más jugo de fruta, y más ensalada de fruta
12.00= Pre-comida con cereales, pan de salvado, y pan árabe
12.50= Comida: un plato de gnochis de ricota con salsa rosa o cuatro quesos, o ravioles con estofado, en el horario del almuerzo. Para tomar: agua saborizada, sin gas.
13.40= Postre: helados de agua (frutilla, limón, ananá, naranja, u otros) con, para darse el gusto, chocolate derretido a baño maría
14.30= Post-postre: Alfajor dulce con mermelada de membrillo y bañado en azúcar (opc.= otro vaso de leche)
15.20= Post-post-postre: Dos medialunas de manteca o a elección, mientras conversa con el de cómputos sobre qué tiempo loco o sobre yo me puse un saquito porque por acá entra el chiflete.
16.10= Pre-merienda: Galletitas dulces y mate, mientras guarda las cosas y se apresta a salir. Póngase usted también un saquito.
17.00= Merienda: Pan tostado con manteca y jalea, y otro café, en el colectivo
17.50= Post-merienda: Galletitas de agua, y agua.
18.40= Post-post-merienda: Ensalada rusa, y dos milanesas napolitana con jugo de limón, mientras reta a su hijo por no haber hecho la tarea. Evite las gaseosas.
19.30= Pre-pre-cena: Empanadas de carne o de pollo, mientras lava los platos.
20.20= Pre-Cena: Masitas secas, churros y palmeritas. Beba jugo de limón con agua y azúcar (limonada)
21.20= Cena. Para no sobrecargarse con demasiada comida, que nunca es nuestro objetivo y sabemos bien que "a panza llena, cabeza vacía", se cenará liviano. Recomendación: cinco arvejas y un cuarto de zanahoria. Suprimir la zanahoria en caso de sensación de hinchazón.
22.10= Postre. A elección.

Es el que precede un cronograma ejemplificador y que puede no ser rigurosamente correcto. No se recomienda seguirlo minuciosamente, ya que puede presentar descompensaciones. Opera sólo a modo de modelo o prototipo que se acerca a la realidad fáctica. Sin embargo, de manera no científica, me atrevo a asegurar que luego de leído, este organigrama habrá de haberlo acercado a las rutinas que se enseñan en el Hospital, que son diseñadas especialmente por nuestro equipo de profesionales de acuerdo a la contextura física y a la estructura espiritual del atendido.
También me atrevo a suponer que lo anteriormente observado habrá, asímismo, de haberlo sorprendido. Y encuentro aquí la confirmación de mi suposición, cuando dije que la correcta alimentación precisa saberes especializados que no están al alcance de cualquiera, razón por la cual pueden oponerse en gran medida a los prejuicios que puede tener la media de la población con respecto a esta temática.
Otro ejemplo de ésto, es el constatable error con que se maneja el saber acerca de las propiedades nutriocinísticas y digestibles de los alimentos propiamente dichos.
Suele afirmarse, en el saber popular, que la banana es importante por su contenido de potasio, la leche por el de calcio, las lentejas por el de hierro, y los cítricos por el de vitamina C, entre otra gran cantidad de premisas. Pues bien: nada más falso. Estudios médicos recientes, expuestos en el IX Congreso Internacional de la Nutricionología y la Alimentalidad (de los que el Hospital J. Lanata fue parte) han podido demostrar fehacientemente que suponer la existencia de atributos tales como las vitaminas y los minerales es falso. En su lugar, los alimentos contienen, todos en igual medida, una dosis de la nominada "Esencia del Bien", que es la que nuestro cuerpo sintetiza para producir energía. De esta manera, han quedado desechadas las dietas que se basan en las propiedades inexistentes de minerales y vitaminas, para dar lugar a una nueva cultura de dietas basadas en las propiedades calóricas (como la anteriormente exhibida), pues en estas propiedades se basa la capacidad y la posibilidad del cuerpo de transformar la Esencia en energía vital.
Sin embargo, a pesar de la distribución uniforme de la Esencia en todos los alimentos que Dios nos provee, ésta se reparte de manera heterogénea en los diferentes tegumentos de los comestibles. Así, ciertas "partes" de la comida son más importantes que otras. A saber:

-Del huevo, la cáscara blanca (no así la cáscara "de color" o "no-adánica")
-De la manzana, el tronco
-De la banana, su corteza amarillenta
-De las uvas, sus semillas
-Del pez que nada en las aguas, los ojos
-Del ganado rumiante, su cuero
-De las ave de corral y en su grupo general, las plumas

entre otra gran cantidad de alimentos estudiados.
De esta manera, espero haber dejado bien en claro la diferencia entre el conocimiento popular y el conocimiento instruido, así como la necesidad fisiológica urgente de poner en práctica el Nuevo Comer.

Vuelvo a recomendar entonces hagan ustedes presencia en el Hospital (Av. Alicia Moreau de Justo 999), en donde estamos ansiosos de guiarlos hacia la Verdad. Los esperamos con los brazos abiertos.

Consultar los aranceles en Consultas.

martes, 8 de abril de 2008

Memoria del saqueo, documental de Pino Solanas

Un documental simplemente recomendable, aquí, una breve reseña del mismo, escrita por el mismo Pino. No dejen de verlo.
Memoria del saqueo: "La tragedia que nos tocó vivir con el derrumbe del gobierno liberal de De la Rúa, me impulsaron a volver a mis inicios en el cine, hace más de 40 años, cuando la búsqueda de una identidad política y cinematográfica y la resistencia ala dictadura, me llevaron a filmar “La Hora de los Hornos”. Las circunstancias han cambiado y para mal: ¿Cómo fue posible que en el “granero del mundo” se padeciera hambre? El país había sido devastado por un nuevo tipo de agresión, silenciosa y sistemática, que dejaba más muertos que los del terrorismo de Estado y la guerra de Malvinas. En nombre de la globalización y el libre comercio, las recetas económicas de los organismos internacionales terminaron en el genocidio social y el vaciamiento financiero del país. La responsabilidad de los gobiernos de Menem y De la Rúa no exime al FMI, al Banco Mundial ni a sus países mandantes. Buscando beneficios extraordinarios nos impusieron planes neoracistas que suprimían derechos sociales adquiridos y condenaron a muerte por desnutrición, vejez prematura o enfermedades curables, a millones de personas. Eran crímenes de lesa humanidad en tiempos de paz.
Una vez más, la realidad me impuso recontextualizar las imágenes y componer un fresco vivo de lo que habíamos soportado durante las tres décadas que van de la dictadura de Videla a la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre de 2001, que terminó con el gobierno de la Alianza. “Memoria del Saqueo” es mi manera de contribuir al debate que en Argentina y el mundo se está desarrollando con la certeza que frente a la globalización deshumanizada, “otro mundo es posible”.
(...)Cientos de veces me he preguntado cómo es posible que en un país tan rico la pobreza y el hambre alcanzara tal magnitud? ¿Qué sucedió con las promesas de modernidad, trabajo y bienestar que pregonaran políticos, empresarios, economistas iluminados y sus comunicadores mediáticos, si jamás el país conoció estos aberrantes niveles de desocupación e indigencia? ¿Cómo puede entenderse la enajenación del patrimonio público para pagar la deuda, si el endeudamiento se multiplicó varias veces comprometiendo el futuro por varias generaciones? ¿Cómo fue posible en democracia tanta burla al mandato del voto , tanta degradación de las instituciones republicanas, tanta sumisión a los poderes externos, tanta impunidad, corrupción y pérdida de derechos sociales?
Responder a los interrogantes que dejó la catástrofe social o repasar los capítulos bochornosos de la historia reciente, sería imposible en los limitados márgenes de una película: hacen falta muchas más, junto a investigaciones, debates y estudios para dar cuenta de la magnitud de esa catástrofe.
Esta película nació para aportar a la memoria contra el olvido, reconstruir la historia de una de las etapas más graves de la Argentina para incitar a denunciar las causas que provocaron el vaciamiento económico y el genocidio social. "Memoria del saqueo" es también un cine libre y creativo realizado en los inciertos meses de 2002 , cuando no existían certezas sobre el futuro político del país. A treinta y cinco años de "La Hora de los Hornos", he querido retomar la historia desde las palabras y gestos de sus protagonistas y recuperar las imágenes en su contexto. Procesos e imágenes que con sus rasgos propios también han golpeado a otros países hermanos. Es una manera de contribuir a la tarea plural de una refundación democrática de la Argentina y al debate que en el mundo se desarrolla frente a la globalización deshumanizada con la certeza de que "otro mundo es posible".
Marzo 2004 Fernando Solanas