Fantástico. Se inundaba la ciudad de Buenos Aires, y Macri estaba almorzando con el plantel de Boca y brindando por su nuevo cargo de Presidente del club. O sea, por si no se entendió: su nuevo cargo. O sea, ya tenía uno: el de Jefe de Gobierno de una de las ciudades más importantes de América. Pero no le alcanzaba, y se buscó uno más. Que tampoco es tan nuevo, claro. Pero él dejó la presidencia de Boca, porque lógicamente, no se puede tener tantos trabajos. Tenía que dedicarse de lleno a la gobernación de la ciudad (bueno, claro, apenas asumió se aumentó el sueldo, porque hoy en Argentina con un sólo empleo no se vive, ni siquiera si sos un magnate empresario y en tu primer empleo cobrás ocho mil pesos por mes, que ahora son veinte mil).
Por eso, ahora que ya terminó la campaña, no tuvo problemas a la hora de re-asumir como Presidente de Boca Juniors. Vamos, que la Ciudad se mantiene sola, muchachos. Si gobernó Telerman, puede gobernar cualquiera.
Lo mejor es que este mediodía, mientras en Buenos Aires el agua tapaba por completo ya a algunos coches (seguramente los coches de quienes no tienen dos empleos, uno de ellos con un sueldo de 20.000, y que además no son empresarios, ni tienen un papi que les banca, jeje, ay este mauricio, jeje, otra vez me pide plata para invertir en Grupo Clarín, jeje, vos viste cómo son los muchachos), el señor Jefe de Gobierno estaba almorzando en Casa Amarilla con el plantel de Boca. El trabajo es salud, lectores, pero a veces hay que tomarse un descansito.
La verdad, no se puede creer. Cómo se vivieron esos instantes en la sede del pro? (Imaginemos a la sede del Pro como si realmente hubiera gente trabajando y secretarias con papeles en la mano, y es todavía más divertido)
Riiing, Riiing
Michetti:
¿Es el tuyo?
Secretaria 1: No, no, el mío tiene
Beautiful, de Christina Aguilera, jeje
Secretaria 2: Ayy, ¿en serio? Yo tengo
Dirty.
Riiing, RiiingMichetti: ¿Christina Aguilera?¿Algo más grasa no había?
Secretaria 1: Ay, guarda. Porque Diego Torres es música clásica.
Michetti: Diego Torres, disculpame, pero es un cantante fantástico y un showman excepcional. Esa Christina Aguilera no existe flaca, no-e-xis-te. Punto. Es mercenaria.
Secretaria 2: ¿Y vos qué sos, entonces, que ibas de la mano de Auyero y ahora te pasaste a CPC?
Michetti: Ay, jeje, qué ocurrente, jiji. Eso no se lo digas a los empresarios norteamericanos cuando vengan el viernes, ¿eh?
Secretaria 1: Aparte Diego Torres canta mal y parece un enano.
Riiing, RiiingSecretaria 2: Es verdad, tiene brazos cortitos
Secretaria 1: Y ni siquiera compone sus temas.
Color esperanza es del otro boludo de Coti
Michetti: ¡Ahh, no!¡Eso sí que no! Con Coti no se mete nadie, menos ustedes
(Presiona un botón bajo su escritorio, y ambas caen por una compuerta que se abre en el piso. Se escuchan unos gritos y ruido de secretarias siendo digeridas por los jugos gástricos de dos cocodrilos)
Riiiiing, RiiiingMichetti: ¡Ay, el teléfono! Se ve que era el mío al final. ¿Hola?
Mauricio: Ay, gor, ¿cómo estás?
Michetti: ¡Mauri! Menos mal que apareciste, acá andamos con un problema enorme. No se, un asunto de unos papeles, y unas pruebas. Creo que es de ObsBA, no se, no entendí. ¿Querés que le pregunte a alguien que sepa?
Mauricio: No, dejá. Después hacemos un video y listo. ¿No?. Lo filmamos acá atrás, en Casa Amarilla, que hay un estacionamiento re Pro.
Michetti: Dale, dale, mejor. Jeje, estoy muerta, y encima tenía que leer todo eso, eran como seis páginas. No, olvidate.
Mauricio: Sí, entiendo. Gaby, te llamaba porque acá andamos medio complicados con el clima
Michetti: ¿Por qué?¿Llueve?
Mauricio: Sí, bastante. Prendé la tele
Michetti: Uy, jeje, yo de estas cosas no entiendo nada. ¿Qué botón es?
Mauricio: El colorado
Michetti: Ay, ahí sí. A ver. Uy, sí, mirá como llueve. ¡Eeeeh!¡Cómo se inunda!¿Qué lugar es eso?
Mauricio: No se, no estoy viendo la tele, ¿qué dice?
Michetti: Mmm San Telmo. ¿Es en Capital ésto?
Mauricio: Mmm me parece que no, pero no se, preguntá.
Michetti: Ok. Después me fijo. ¿Y vos qué problema tenés?
Mauricio: Que no podemos salir, ¿viste? Está todo mojado. Ahí le dije a Cardozo que me vaya a traer la camioneta
Michetti: Ok.¿Querés que te mande una ambulancia, algo? Así hacés más rápido, viste.
Mauricio: No, está bien, dejá. Me las arreglo. Son ciento veinte mil pesos viste, jeje, la tengo que usar. Aparte me la regaló papá, me da no se qué no usarla.
Michetti: Está bien. Bueno, te voy cortando, ¿dale? Que va a empezar Smallville.
Mauricio: Bueno, dale, dale.
Michetti: Un s.... no, esperá. Acá me están haciendo señas... ¿qué?.... sí.... claro.... ¿en serio?.... ¿nosotros?.... ¿qué elecciones?.. ¡Ah!... Uh, estamos hasta las manos...
Mauricio: ¿Qué pasa?
Michetti: No se, parece que en nuestra plataforma política, de las elecciones, nosotros pusimos que "íbamos a terminar con las inundaciones a partir de la limpieza de sumideros y conductos y la finalización de las obras de refacción." (uf, qué frase larga). ¿Qué hacemos?
Mauricio:¿En serio?¿No te dije yo que te fijaras lo que dijimos, así no hacíamos más cagadas?
Michetti: No, bueno, sí. Pero me pareció que estaba todo. Aparte estaba con el tema de los despidos, ¿viste?. Me dijiste que haga terrome terrome, y después de hacerlo dos mil veces, quedé agotada.
Mauricio: Claro, entiendo gor. Bueno, mirá, nosotros podemos decir que hacer todo eso tarda mucho tiempo, y que los gobiernos anteriores no se ocuparon. Y que no tenemos plata.
Michetti: ¡Y eso nos da la excusa para echar más gente! Ay, qué buenas ideas que tenés Mauri
Mauricio: Jeje, viste, son años de robar en Boca.
Michetti: Jeje, claro, jeje. Bueno, ahora lo digo. ¿Digo eso de que "estamos trabajando para los vecinos"?
Mauricio: Mmm no, lo decimos siempre, la gente va a dejar de creernos.
Michetti: Buenísimo
Mauricio: Chausito
Michetti: Chau chau
Los asesores de campaña de esta gente, deben haber sido gente muy original. Muy original.
En el menú de hoy tenemos:
Janis Joplin cantando Piece of my heart, un chino
que toca el tema del Mario Bros a dos manos y una
página para analizar grafológicamente tu firma.
Que sea de su agrado.
Dijo Manuel Saraceni,
el que no saluda a sus vecinos