sábado, 15 de marzo de 2008

Cosas que pasan

Yo: ¿Él lo hizo por usted?¿Él dejó el alcohol y las drogas, él le pidió perdón a sus hijos, él volvió con su marido, él pagó el alquiler de su casa, él ordenó su ropa, él peinó su cabello, él se excusó ante sus vecinos y pintó su dormitorio?¿Él hace sus mandados y le paga los impuestos, él pone en hora su reloj, él revisa su agenda y atiende su teléfono?
Ella: No.
Yo: Entonces el mérito es exclusivamente de usted.
Ella: Tal vez.
Yo: ¿Y entonces por qué fue a ver a Palau?

viernes, 14 de marzo de 2008

Entrevista a Robert "Willy" James

Entrevista al pensador y articulista texano Robert "el Willy" James, publicada en la ultima entrega de la revista "The Hurlingam times".
Realizada por el periodista Bonzo Petorutti.
Traducción de Juan Carlos Escabeche.


P-Qué tal Robert, como anda usted?
R-Oh, mejor que nunca amigo, mejor que nunca
P-¿A que se debe esta felicidad Robert?
R-A que amo esta patria, y a sus gobernantes, por otro lado estoy triste y preocupado: le queda poco tiempo a George...
P-Claro, por lo visto es seguidor de George W. Bush.
R-Pero, ¿qué pregunta es esa?, Claro que si, nunca vi semejante presidente con semejantes decisiones, por dios, que semejante hombre tan semejantemente capacitado y correcto.
P-Aja, ¿y qué opina de la ultima decisión tomada por su presidente, respecto a la vetación de la ley que prohibía la pena de muerte?
R-Hombre le acabo de decir que apoyo todo lo que haga este tipo. Claro que estoy de acuerdo, mire muchacho, estas cosas son necesarias para el desarrollo del mejor país del mundo, y obviamente para defender al mundo del terrorismo como lo venimos haciendo hace ya varias décadas, ¡claro que si! A veces algunos pequeños sacrificios son necesarios para llevar el bien a los pueblos de todo el mundo. Qué son ciento cincuenta presos frente a millones de necesitados. Dios mio, que sería de este mundo sin un George Bush.
P-Claro, claro...
R-Si, ¡claro, claro...!
P- ¿Usted a que se dedica?
R-Tengo una pequeña empresa, oh sí, una pequeña empresa.
P-¿Se puede saber de que?
R-Ejem, no, no. No me trajeron aquí para hablar de mi vida privada...
P-Claro entonces, con respecto a la guerra de Irak, ¿qué opina usted?
R-¿Guerra? Pero por favor hombre, eso no es guerra, es ayuda pura. ¿Sabes?, ese pueblo necesita la intercepción nuestra, el terrorismo arrasa y la cooperación con los pueblos cercanos es importantísima, estamos haciendo esfuerzos terribles para salvar a la población iraquí de los malditos árabes. Nosotros sólo queremos protegerlos a ellos y al resto de los países, que se ven amenazados por el poderío de las armas de destrucción masiva, que tan bien han escondido.
P-Ajá, ajá, ¿qué opina de los demócratas?
R-Corruptos, malvados. Claro que si.
P-Claro, se define como "republicano"...
R-Emm, si claro, republicano, doy lo imposible por la república.
P-Bueno... volvamos al terrorismo, las torres gemelas, ¿qué opina?
R-Dios, que terrible, cuanta maldad junta, nos van a destruir el mundo, hay que pararlos muchacho, hay que pararlos. ¡Es gente muy mala, muy mala, claro que si, tienen la maldad y la corrupción inyectadas en su sangre!. ¿Qué hicieron los Estados Unidos, para que nos odien tanto? termino pensando que es envidia, somos un pueblo ejemplar, con políticos ejemplares, y ¡hasta ayudamos a otros pueblos! Oh no, no se puede pedir más, ¡claro que no! Es una suerte que hayan caído las Torres Gemelas. Nadie pudo volver a decir que no era justo aclarar Irak.
P-¿Una suerte?
R-¿Eso he dicho? Ejem, bien, quise decir que era una desgracia, aunque una suerte. Pero una desgracia, eh.
P-Bien Robert, para terminar un ping pong: ¿Fidel Castro?
R-Corrupto, malvado
P-¿Bin Laden?
R-¡Corrupto, malvado!
P-Hugo Chávez
R-¿Perdón?
P-El presidente de Venezuela
R-¿¿De donde??
P-Está bien, por último, ¿George Bush?
R-El salvador, el mesías, un verdadero hombre, sencillo, humilde, democrático, en ejemplo de persona.
P-Muchas gracias Robert
R-De nada hijo, ¡viva Texas! ¡viva Estados Unidos!

miércoles, 12 de marzo de 2008

Tres sonetos de Joaquín Sabina

Manga por hombro

Sancionar la inocencia del culpable,
desaprender el código aprendido,
quitarle la razón al razonable,
dormir con la mujer de su marido.

Almacenar sustancias inflamables,
cultivar el silencio y el ruido,
pintar de azul los días laborables,
exhumar las memorias del olvido.

Hacerle carantoñas a la suerte,
subir de tres en tres las escaleras,
repoblar con sirenas los pantanos.

Matar al cristo de la muerte,
bailar alrededor de las hogueras,
manga por hombro, como los gitanos.


Qué bueno era

Que no falte un pisco en mi velorio
ni un jalisco chingón de despedida,
respirar es un lujo transitorio,
hay vida más allá pero no es vida.

Evitadle al fiambre,¡qué bueno era!,
el rip de la portera y el pariente,
el gori-gori de la plañidera
que no tenga mi cuerpo tan presente.

Y apuré, vanidad de vanidades,
despues de demasiadas madrugadas,
el puré de cicuta que resume.


Con pepitas de oro

Vencido sin honor en más combates
que Aureliano, el menor de los Buendia,
harto de biselarte escaparates
a los charlines de la hipocresia.

Hastiado del servil dime y direte
de los que matan por calmar el flato,
tiré, por el desagüe del retrete,
los títulos, la pompa y el boato.

Y tarde, a la recherche du temps perdido,
partí, otra vez, en dirección contraria
de los que están de vuelta y nunca han ido.

No me vais a creer, pero el tesoro
enterrado en la isla Barataria
era silencio con pepitas de otro.





lunes, 10 de marzo de 2008

Portugueses, Rodolfo Walsh


"Recuerdo cómo salimos en tropel los jugadores de ajedrez... y cómo, a medida que nos acercábamos a la plaza San Martín nos íbamos poniendo serios y éramos cada vez menos, y al fin, cuando crucé la plaza, me vi solo".

R.W., Operación masacre.


Rodolfo Walsh fue un periodista y escritor argentino, nacido en Choele-Choel, provincia de Río Negro, en 1927. En los años cincuenta, ingresó a la editorial Hachette, donde trabajó como corrector de pruebas de imprenta, lector, antólogo y traductor. Colaboró también en las revistas Leoplán y Vea y Lea. En 1953 publicó Variaciones en rojo y la primera antología de cuentos policiales argentinos.

En la noche del 10 de junio de 1956, mientras jugaba al ajedrez en el club Capablanca de La Plata, recibió las primeras noticias sobre el levantamiento de los generales Valle y Tanco; seis meses después comenzó su investigación sobre los fusilamientos clandestinos de civiles en los basurales de José León Suárez. Al año siguiente, apareció Operación Masacre con el que Walsh inauguró en la Argentina la novela de no ficción, en la cual la investigación periodística sirve de punto de partida para la narración de hechos reales por medio de procedimientos ficcionales. Tanto en este libro como en sus investigaciones posteriores (¿Quién mató a Rosendo? de 1969 y El caso Satanovsky de 1973), Walsh incorporó las técnicas de la investigación periodística y los procedimientos del género policial, como el uso del enigma y del suspenso, politizando sus estrategias centrales.

En 1959 viajó a Cuba para participar de la fundación de la agencia de noticias Prensa Latina. En los años sesenta, estrenó dos obras teatrales (La batalla, 1964, y La granada, 1965) y publicó dos libros de cuentos (Los oficios terrestres, 1965, y Un kilo de oro, 1967). En enero de 1973 apareció su último relato de ficción, Un oscuro día de justicia, editado por la editorial Siglo XXI, cuyo prólogo, titulado “Hoy es imposible en la Argentina hacer literatura desvinculada de la política”, fue una primera versión de una entrevista, que Ricardo Piglia le hubiera realizado en marzo de 1970. A partir de ese momento, Walsh abandonó la escritura de ficciones para dedicarse a la militancia política, primero en las FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) y luego en la organización Montoneros. Como periodista, dirigió el semanario de la CGT de los Argentinos a partir de mayo de 1968 y participó como fundador y redactor del diario de orientación montonera Noticias, en 1973. Bajo la dictadura militar de 1976, organizó la Agencia Clandestina de Noticias y la Cadena Informativa.

El 25 de marzo de 1977, un pelotón especializado lo emboscó en las calles de Buenos Aires para detenerlo vivo, pero Walsh se resistió y fue herido de muerte. Su cuerpo nunca apareció. El día anterior había escrito su Carta Abierta a la Junta Militar, donde denunciaba el terrorismo de Estado.


Portugueses

1)
El primer portugués era alto y flaco.
El segundo portugués era bajo y gordo.
El tercer portugués era mediano.
El cuarto portugués estaba muerto.
2)
-¿Quién fue? -preguntó el comisario Jiménez.
a. Yo no -dijo el primer portugués.
b. Yo tampoco -dijo el segundo portugués.
c. Ni yo -dijo el tercer portugués.
El cuarto portugués estaba muerto.
3)
Daniel Hernández puso los cuatro sombreros sobre el escritorio.
El sombrero del primer portugués estaba mojado adelante.
El sombrero del segundo portugués estaba seco en el medio.
El sombrero del tercer portugués estaba mojado adelante.
El sombrero del cuarto portugués estaba todo mojado.
4)
-¿Qué hacían en esa esquina? -preguntó el comisario Jiménez.
a. Esperábamos un taxi -dijo el primer portugués.
b. Llovía muchísimo -dijo el segundo portugués.
c. ¡Cómo llovía! -dijo el tercer portugués.
El cuarto portugués dormía la muerte dentro de su grueso sobretodo.
5)
-¿Quién vio lo que pasó? -preguntó Daniel Hernández.
a. Yo miraba hacia el norte -dijo el primer portugués.
b. Yo miraba hacia el este -dijo el segundo portugués.
c. Yo miraba hacia el sur -dijo el tercer portugués.
El cuarto portugués estaba muerto. Murió mirando al oeste.
6)
-¿Quién tenía el paraguas? -preguntó el comisario Jiménez.
a. Yo tampoco -dijo el primer portugués.
b. Yo soy bajo y gordo -dijo el segundo portugués.
c. El paraguas era chico -dijo el tercer portugués.
El cuarto portugués no dijo nada. Tenía una bala en la nuca.
7)
-¿Quién oyó el tiro? -preguntó Daniel Hernández.
a. Yo soy corto de vista -dijo el primer portugués.
b. La noche era oscura -dijo el segundo portugués.
c. Tronaba y tronaba -dijo el tercer portugués.
El cuarto portugués estaba borracho de muerte.
8)
-¿Cuándo vieron al muerto? -preguntó el comisario Jiménez.
a. Cuando acabó de llover -dijo el primer portugués.
b. Cuando acabó de tronar -dijo el segundo portugués.
c. Cuando acabó de morir -dijo el tercer portugués.
Cuando acabó de morir.
9)
-¿Qué hicieron entonces? -preguntó Daniel Hernández.
a. Yo me saqué el sombrero -dijo el primer portugués.
b. Yo me descubrí -dijo el segundo portugués.
c. Mi homenaje al muerto -dijo el portugués.
Los cuatro sombreros sobre la mesa.
10)
a. Entonces ¿qué hicieron? -preguntó el comisario Jiménez.
b. Uno maldijo la suerte -dijo el primer portugués.
c. Uno cerró el paraguas -dijo el segundo portugués.
d. Uno nos trajo corriendo -dijo el tercer portugués.
El muerto estaba muerto.
11)
a. Usted lo mató -dijo Daniel Hernández.
b. ¿Yo señor? -preguntó el primer portugués.
c. No, señor -dijo Daniel Hernández.
d. ¿Yo señor? -preguntó el segundo portugués.
e. Sí, señor -dijo Daniel Hernández.
12)
-Uno mató, uno murió, los otros dos no vieron nada-dijo Daniel Hernández.
Uno miraba al norte, otro al este, otro al sur, el muerto al oeste. Habían convenido en vigilar cada uno una bocacalle distinta para tener más posibilidades de descubrir un taxímetro en una noche tormentosa."El paraguas era chico y ustedes eran cuatro. Mientras esperaban, la lluvia les mojó la parte delantera del sombrero.""El que miraba al norte y el que miraba al sur no tenían que darse vuelta para matar al que miraba al oeste. Les bastaba mover el brazo izquierdo o derecho a un costado. El que miraba al este, en cambio, tenía que darse vuelta del todo, porque estaba de espaldas a la víctima. Pero al darse vuelta, se le mojó la parte de atrás del sombrero. Su sombrero está seco en el medio, es decir, mojado adelante y atrás. Los otros dos sombreros se mojaron solamente adelante, porque cuando sus dueños se dieron vuelta para mirar el cadáver, había dejado de llover. Y el sombrero del muerto se mojó por completo al rodar por el pavimento húmedo.""El asesino usó un arma de muy reducido calibre, un matagatos de esos con que juegan los chicos o que llevan algunas mujeres en sus carteras. La detonación se confundió con los truenos (esa noche hubo una tormenta eléctrica particularmente intensa). Pero el segundo portugués tuvo que localizar en la oscuridad el único punto realmente vulnerable a un arma tan pequeña: la nuca de su víctima, entre el grueso sobretodo y el engañoso sombrero. En esos pocos segundos, el fuerte chaparrón le empapó la parte posterior del sombrero. El suyo es el único que presenta esa particularidad. Por lo tanto es el culpable."

El primer portugués se fue a su casa.
Al segundo no lo dejaron.
El tercero se llevó el paraguas.
El cuarto portugués estaba muerto.
Muerto.


Link: Cinco cuentos completos de Rodolfo Walsh

domingo, 9 de marzo de 2008

Hot Pants, la primer banda de Manu Chao

Muchísima gente piensa que los comienzos de Manu Chao se dan con Mano Negra, pero no es así, antes de esta espectacular banda, Manu ya había participado en dos proyectos musicales, que si bien no fueron tan masivos como Mano Negra, tuvieron bastante repercusión en Europa, y musicalmente eran poderosas y contagiosas.
La primera fue la banda Hot Pants, que Manu creo con su primo Santi. Empezó todo como una típica junta de amigos para ganarse unos pesos tocando en el tren, y terminó como un proyecto serio cuando dieron con más músicos para encararlo. El fanatismo de Manu por gente como Elvis, o Chuck Berry, hizo que Hot Pants tuviera una esencia bastante rockera, llegando incluso a dar con estilos tales como el rockabilly, pero a la vez introduciendo facetas latinas, y ritmos originarios de España, como el flamenco y la rumba.

En 1985, grabaron su primer single con las canciones "So many times" y "Lover alone", como este single tuvo éxito en Europa, gravaron en 1986 ( en tan solo dos semanas) el disco "Loco Mosquito" con 13 temas, incluyendo tres covers, "Ay qué dolor" de los Chunguitos (grupo de rumba español), "Rosamaria" de Camarón de la Isla (una de las mejores voces del flamenco) y "Ma Dear" de Chuck Berry. Escuchando el disco, puede uno descifrar a simple escucha (estaría mal decir a simple vista) que se trata de Manu Chao, ya que la amplitud de estilos que tiene es digna de este muchacho. Hay canciones que se pueden relacionar estrechamente con toda la euforia del rock and roll cincuentoso, y otras que van directo a la onda The Clash, con guitarras bien fuertes, y mucho ritmo post-punk.

Por eso en muy poco tiempo luego de realizar muchísimas giras por Europa, se fueron conformando como la banda fuerte de la escena alternativa de Francia y España, alternativa también por estar en medio de una época llena de "pop artificial". La critica habla de un álbum de rock and roll anfetamínico, divertido y sudoroso.

E
l final de Hot Pants llega cuando Santi, primo de Manu, decide dar un paso al costado, provocando la separación total de la banda. Igualmente casi al mismo tiempo se empieza a formar lo que seria Los Carayos, en la cual participarian los 5 músicos mas importantes de la música independiente y alternativa francesa: Toni Chao (hermano de Manu) de los Chihuahua, el propio Manu, que venia de los Hot Pants, Schultz de los Parabellum, Alain de los Wampas y Hadji-Lazaro de los Garáons Bouchers. Con esta banda lograron introducir las cinco lenguas habladas por los distintos integrantes, en las canciones: castellano, francés, inglés, gallego y alsaciano.

C
on la separación de Los Carayos, vendría la formación del gran fenómeno Mano Negra.

Links útiles: La página oficial de Manu
Página con info de Manu y sus bandas

Manu y Hot Pants rockeando en vivo

sábado, 8 de marzo de 2008

Discurso de Fontanarrosa en el Congreso de la Lengua Española

Discurso pronunciado por Roberto Fontanarrosa en el Congreso de la Lengua Española celebrado en Rosario:

"No sé que tiene que ver con lo de la internacionalización, que, aparte, ahora que pienso, ese título lo habrán puesto para decir que una persona que logra decir correctamente in-ter-na-cio-na-li-za-ción es capaz de ponerse en un escenario y hablar algo —porque es como un test que han hecho—.
Algo tendrá que ver el tema, éste, el de la malas palabras, por ejemplo, con éste, como el que decía el amigo Escribano (José Claudio Escribano), se nota que es tan polémica esta mesa que es la única a la que le han asignado un «escribano» para que se controle todo lo que se dice en ella.
Creo que es un aporte real en cuanto al intercambio, me ha tocado vivir cuando he tenido que acompañar a la selección argentina a partidos (de fútbol) en Latinoamérica. El intercambio que hay en esos casos de este lenguaje es de una riqueza notable; es más, en Paraguay nos decían «come gatos» que es, estrictamente para los rosarinos, «un rosarinismo».
Un Congreso de la Lengua, es más que todo, para plantearse preguntas. Yo como casi siempre hablo desde el desconocimiento, me pregunto por qué son malas las malas palabras, quién las define como tal. ¿Quién y por qué?, ¿quién dice qué tienen las malas palabras?, ¿o es que acaso les pegan las malas palabras a las buenas?, ¿son malas porque son de mala calidad?, o sea que ¿cuando uno las pronuncia se deterioran? o ¿cuando uno las utiliza, tienen actitudes reñidas con la moral?
Obviamente, no se quién las define como malas palabras, tal vez sean como esos villanos de viejas películas como las que nosotros veíamos, que en un principio eran buenos, pero que al final la sociedad los hizo malos.
Tal vez nosotros al marginarlas, las hemos derivado en palabras malas, lo que yo pienso es que brindan otros matices muchas de ellas. Yo soy fundamentalmente dibujante, con lo que uno se preguntará: ¿qué hace ese muchacho arriba del escenario? Manejo muy mal el color, por ejemplo, pero a través de eso sé que cuanto más matices tenga uno, más puede defenderse, para expresarse, para transmitir, para graficar algo, entonces, ¿hay palabras, palabras de las denominadas malas palabras que son irremplazables, por sonoridad, por fuerza, algunos incluso por contextura física de la palabra. No es lo mismo decir que una persona es tonta o zonza que decir que es un pelotudo. Tonto puede incluso incluir un problema de disminución neurológica realmente agresivo.

El secreto de la palabra pelotudo, ya universalizada —no sé si está en el diccionario de dudas—, está en que también puede hacer referencia a algo que tiene pelotas. Puede hacer referencia a algo que tiene pelotas que puede ser un utilero de fútbol que es un pelotudo porque traslada las pelotas; pero lo que digo, el secreto, la fuerza; está en la letra t. Analicémoslo —anoten las maestras—: está en la letra t, puesto que no es lo mismo decir zonzo que decir peloTudo.

Otra cosa, hay una palabra maravillosa que en otros países está exenta de culpa —esa es otra particularidad, porque todos los países tienen malas palabras pero se ve que las leyes de algunos países protegen y en otros no—, hay una palabra maravillosa, decía, que es carajo. Yo tendría que recurrir a mi amigo y conocedor, Arturo Pérez Reverte, conocedor en cuanto a la navegación, porque tengo entendido que el carajo era el lugar donde se colocaba el vigía, en lo alto de los mástiles de los barcos para divisar tierra o lo que fuere, entonces mandar a una persona al carajo era estrictamente eso, mandarlo ahí arriba.
Amigos mexicanos con los que estuve cenando anoche me estuvieron enseñando una cantidad de malas palabras mexicanas. Ahora que lo pienso creo que me estaban insultando porque se suscitó un problema con la cuenta a la hora de pagar. Me explicaban, que las islas Carajo son unas islas que están en el océano Indico.
En España, el carajillo es el café con coñac y acá apareció como mala palabra, al punto que se llega a los eufemismos se decía caracho es de una debilidad absoluta y de una hipocresía… ¿no?
A veces hay periódicos que ponen: «El senador fulano de tal envío a la M... a su par». La triste función de esos puntos suspensivos, realmente el papel absurdo que están haciendo ahí, merecería también una discusión acá, en el Congreso de la Lengua.
Voy a ir cerrando, hay otra palabra que quiero apuntar que creo es fundamental en el idioma castellano, que es la palabra «mierda», que también es irremplazable. El secreto de la contextura física está en la r —anoten las docentes— porque es mucho más débil como lo dicen los cubanos: miELda, que suena a chino y eso —yo creo que ahí está la base de los problemas que ha tenido la Revolución cubana—, quita de posibilidades de expresiva.
Voy cerrando, después de este aporte medular que he hecho al lenguaje y al Congreso, lo que yo pido es que atendamos a esta condición terapéutica de las malas palabras. Mi psicoanalista dice que es imprescindible para descargarse, para dejar de lado el estrés y todo ese tipo de cosas. Lo único que yo pediría (no quiero hacer una teoría) es reconsiderar la situación de estas palabras. Pido una amnistía para la mayoría de ellas. Vivamos una navidad sin malas palabras e integrémoslas al lenguaje, que las vamos a necesitar."

Rosario, 2004


Video del discurso (Parte I)



Video del discurso (Parte II)


("Esta ciudad tiene bellas mujeres y buen fútbol. Qué más puede ambicionar un intelectual...")

viernes, 7 de marzo de 2008

¿Y la música?

Cada vez son menos los grupos que intentan lanzarse solos por el sinuoso camino de la música, sin ningún tipo de ayuda, con tan solo sus canciones y muchas ganas. Deboran calles buscando algún barsucho para tocar, o algún pub que no cobre mucho. Es que cada vez se hace más difícil en todo sentido. Además de las complicaciones económicas que aparecen siempre, el comercio no para de envolver mas y mas cosas, y la música es una de ellas. Ya pasó con el fútbol, pasó con muchos medios de comunicación y ahora está pasando con la música. Los empresarios de este arte se encargan de investigar el mercado, las modas, y todo lo que este "pegando" para luego elegir a las caras correctas, (porque ni siquiera se eligen músicos), y crear nuevas bandas, o grupos que cantan canciones cuadradas, con pegadizos estribillos, letras sencillas, y claro, lo fundamental linda ropa.
Este fenómeno es el que le está sacando constantemente las chances a las bandas que se intentan forjar de abajo, pero que son pocas veces escuchadas, y tomadas en cuenta por las productoras, que solamente tienen ojos para las que puedan a llegar a pegar con la moda del momento, o mejor dicho solamente tienen plata para crear nuevos "músicos-modelos".
Ya casi no se ven redonditos de ricota, sumos, ni fabulosos cadillacs, ni charlys, ni leones, pocas son las bandas con calidad que pueden ser apreciadas por todo el mundo, si apenas aparecen sonando por ahí 2 o 3 bandas nuevas de rock, son de pésima calidad, pero sin embargo se ponen de moda, y son capturadas por alguna empresa que hace plata con ellas, vendiendo videos a canales de televisión.
Al fin y al cabo tenemos que seguir escuchando bandas que ya tienen historia, y que por eso recorren radios, y otros medios, caso los piojos, la bersuit, divididos, y algunos otros, pero qué pasará cuando estas bandas ya no existan, qué le depara a la música dentro de 20 años, difícil es saberlo. Por eso, es este el momento de empezar a crear, y luchar por los derechos de la música, para demostrar verdaderamente de que se trata, demostrar que es muchísimo más que la venta de un disco, o un video clip. Por eso vamos las bandas, del estilo que sean, rajen del cielo, y demuestren todo lo que es la música, es hora de ganarle al comercio, es hora de que el arte vuelva a surgir y le gane definitivamente a todas las maldades del capitalismo que con sus empresas intenta hacer que la música no sea música, si no una herramienta mas para seguir llevando gente al gran barco de la ignorancia, con la que intentan manejar el mundo (me fui al carajo).
Que no nos ganen, luchemos por la música, y por el arte.

P
or Ezequiel Bahillo
el que le cree a Marx y a la democracia al mismo tiempo.

jueves, 6 de marzo de 2008

Historia del hombre que se encontró con Dios

El fotógrafo Marcos Zrcickla, tuvo una vez la suerte de encontrarse con Dios arriba de un colectivo. Viajaba él una tarde en un coche de la línea 60 con objetivo incierto, mirando a las mujeres que pasaban por la ventanilla, cuando se sentó a su lado un cincuentón de exagerada elegancia, con un saco importado que le daba clase y superioridad, y una corbata rayada sobre el pecho. Llevaba un agraciado sombrero de ala y decoraba la presencia un sutil y curioso caracol marino en la solapa. A su alrededor, la atmósfera olía a sabiduría y confianza, y su mirada se mostraba atemorizante pero comprensiva. No llevaba anillos, pudo detallar también Zrcickla, sorprendiendo a más de uno con éste gesto de observar detenidamente a una persona del sexo masculino, personas que normalmente no acaparaban su atención.
Pasada la sorpresa de la singularidad, volvió a mirar por la ventanilla con gesto adusto y una mano en el mentón. El hombre comenzó a acercarse cada vez más, hasta que por fin, aventuró:
-¿Sabés quién soy yo?
-Me parece que no, don.
El fotógrafo se sorprendió y lo demostró con su cara de perplejidad, carente de disimulo. Algo en el otro lo ponía intranquilo, lo alarmaba, y al mismo tiempo lo hacía sentirse cada vez más seguro.

El cincuentón cambió su semblante repentinamente. El aire se espesó asfixiante. Un aislamiento sofocante los rodeó. Los brazos de Zrcickla sintiero su vello erizarse, atento a un movimiento inminente. El corazón se le apretaba, como en ese imperceptible cambio en el ambiente que rodea a uno cuando alguien se acerca sin hacer ruido: la diferencia de temperatura, el aire que agitan los mínimos movimientos, la cerrada respiración cerca de la nuca.
-Hombre, es imposible no reconocerme: Yo soy el Eterno, el Uno, el Superior, el Mismísimo, el Poderoso. Soy el Omnipresente, el Testigo, el Creador; soy el Primero, el que da la vida, el que decide, el Altísimo; soy el Misericordioso y Generoso, el Justo, el Divino, el Santísimo, el Soberano, el Padre. Me llaman Adonai Elohim, Shema, Yavéh, el Shadai. Me dicen El Rahum Ve-Hannun, Elyon, Quadosh, El-Hai. Yo soy Dios.
El ambiente volvió a la normalidad de la misma manera que se había alterado, como si las luces hubieran vuelto a iluminar y los sonidos a oírse. Dios sonrió altivo y amenazante. El polaco le tendió la mano sin inmutarse.
-Marcos Zrcickla, un gusto realmente. ¿Qué anda necesitando?
Él insinuó una indignada mueca de asco.
-¿Qué pasa? ¿No lo entendiste? ¿O me estás desmereciendo? Justo a mí, que soy el Único, que soy el Camino, la Llave. Que soy la Paz y el Perdón. Pero también soy la Justicia y el Castigo. ¿Acaso no te apabulla todo lo que Soy y Represento? ¿Acaso conocés algo mejor, conocés las Respuestas? No hay otra opción que rendirse ante Mí, que adorarme. ¿O es que vos podés contestar mis Preguntas? ¿O es que vos podés decirme a Mí, que soy el Conocimiento y la Verdad, lo que es la Muerte, el castigo de los hombres?
-Si me lo pide así, hago el intento. Mire: la Muerte es la máxima expresión de soledad. No se está más sólo que en la Muerte, ni hay mayor desolación que al pensar en ella. Y agrego: peor que morir, es saber que acabaremos por hacerlo.

El silencio fue sepulcral y sugestivo. Él intentó responder, pero no pudo empezar sensatamente la frase. Sus facciones comenzaron lentamente a perder la elegancia, el brillo, la altivez, la distinción. Al cabo de unos momentos, era un cincuentón cansado y apabullado, demasiado preocupado por la apariencia y con un sombrero que le absorbía el cráneo. Zrcickla jura haberlo oído masticar la palabra soledad lánguidamente. Los seres eternos no tienen acceso a todo.
Por segunda vez trató de contestar, replicar, defenderse, pero volvió a resignarse cansado. En su lugar miró por la ventana, frunciendo el entrecejo. Giró la cabeza tratando de leer un cartel en una esquina. El polaco se mostró complaciente y cortés:
-¿A dónde iba, Don?
-Las Heras y Callao, si no me equivoco. Me pasé, ¿no es así? - Sonaba abatido.
-Sí, se pasó…
-¿Mucho?
-Y… yo diría que bastante. Lo suficiente como para que le aconseje tomarse el bondi que va para el otro lado.
Se levantó pesadamente y se acomodó el saco. Miró una vez más por la ventanilla, y enfiló para el fondo. Luego de pensar unos segundos, como si le costara, miró nuevamente a los ojos del fotógrafo.
-Disculpe, pero no tengo monedas…
Zrcickla estiró una pierna y hurgó en sus jeans. Sacó un par de monedas doradas y se las acercó estirando la mano.
-Muchas gracias hombre, muchas gracias. Y disculpe las molestias.
-No, Don, por favor, un gusto. Que Dios lo bendiga.


Narró Manuel Saraceni,
el que llama a sus amigos por el apellido

Lo apolíneo y lo dionisíaco, por Friederich Nietzsche

Lo apolíneo y lo Dionisíaco en la Grecia Antigua

Los dioses griegos, con la perfección con que se nos aparecen ya en Homero, no pueden ser concebidos, ciertamente, como frutos de la indigencia y de la necesidad. Todas estas figuras respiran el triunfo de la existencia, un exuberante sentimiento de vida acompaña su culto. No hacen exigencias: en ellas está divinizado lo existente.

Apolo

El dios de la bella apariencia tiene que ser al mismo tiempo el dios del conocimiento verdadero. Pero así como a aquella delicada frontera que a la imagen onírica no le es lícito sobrepasar para no producir un efecto patológico (pues entonces la apariencia no sólo engaña, sino que embauca), no es lícito que falte tampoco en la esencia de Apolo: aquella mesurada limitación, aquel estar libre de las emociones más salvajes, aquella sabiduría y sosiego del dios-escultor. Su ojo tiene que poseer un sosiego solar: aun cuando esté encolerizado y mire con malhumor, se halla bañado en la solemnidad de la bella apariencia. La mirada, lo Bello, la apariencia, delimitan el ámbito del arte apolíneo; es el mundo transfigurado del ojo, que en sueños, con los párpados cerrados, crea artísticamente. Para poder respetar los propios límites hay que conocerlos: de aquí la admonición apolínea: conócete, a tí mismo. Pero el único espejo en que el griego apolíneo podía verse, es decir, conocerse, era el mundo de los dioses olímpicos: y en éste reconocía él su esencia más propia, envuelta en la bella apariencia del sueño. La mesura, bajo cuyo yugo se movía el nuevo mundo divino, era la mesura de la belleza: el límite que el griego tenía que respetar, era el de la bella apariencia. La finalidad más íntima de una cultura orientada hacia la apariencia y la mesura sólo puede ser, en efecto, el encubrimiento de la verdad.

Dionisios

El arte dionisíaco, en cambio, descansa en el juego con la embriaguez, con el éxtasis. Dos poderes sobre todo son los que al ingenuo hombre natural lo elevan hasta el olvido de sí que es propio de la embriaguez, el instinto primaveral y la bebida narcótica. Sus efectos están simbolizados en la figura de Dionisos. En ambos estados el principium individuationis queda roto, lo subjetivo desaparece totalmente ante la eruptiva violencia de lo general-humano, más aún, de lo universal-natural. El éxtasis del estado dionisíaco, con su aniquilación de las barreras y límites habituales de la existencia, contiene, mientras dura, un elemento letárgico, en el cual se sumergen todas las vivencias del pasado.

Dionisios sobre Apolo. El Principium individuationis.

Esta combinación caracteriza el punto culminante del mundo griego: originariamente sólo Apolo es dios del arte en Grecia, y su poder fue el que de tal modo moderó a Dioniso, que irrumpía desde Asia, que pudo surgir la más bella alianza fraterna. Pero el mundo griego nunca había corrido mayor peligro que cuando se produjo la tempestuosa irrupción del nuevo dios. En la embriaguez dionisíaca, en el impetuoso recorrido de todas las escalas anímicas durante las excitaciones narcóticas, o en el desencadenamiento de los instintos primaverales, la naturaleza se manifiesta en su fuerza más alta: vuelve a juntar a los individuos y los hace sentirse como una sola cosa, de tal modo que el principium individuationis aparece, por así decirlo, como un permanente estado de debilidad de la voluntad. Para aprehender este desencadenamiento global de todas las fuerzas simbólicas se precisa la misma intensificación del ser que creó ese desencadenamiento: el servidor ditirámbico de Dioniso es comprendido únicamente por sus iguales. Por ello, todo este nuevo mundo artístico, en su extraña, seductora milagrosidad va rodando entre luchas terribles a través de la Grecia apolínea.

Friedrich Nietzsche, en El Nacimiento de la Tragedia (1872)

miércoles, 5 de marzo de 2008

Eduardo Galeano, 5 poesias sin desperdicio

Eduardo Galeano (Montevideo, 3 de septiembre de 1940) es un periodista y escritor uruguayo, una de las personalidades más destacadas de la literatura iberoamericana.
Sus libros han sido traducidos a varios idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia.
Comenzó su carrera como periodista a principios de los años 1960 como editor de Marcha (1960-64), un semanario que, bajo la dirección de Carlos Quijano, ejerció fuerte influencia en el pensamiento uruguayo de la época y que contó con contribuciones tales como las de Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Manuel Maldonado Denis y Roberto Fernández Retamar. Durante dos años editó el diario Época y trabajó como editor en jefe en la prensa universitaria.
En 1973 el golpe militar tomó el poder y, debido a su involucramiento con corrientes marxistas (MLN-T), Galeano fue capturado y luego forzado a escapar. Se estableció en Argentina, donde fundó la revista cultural Crisis.
En 1976, cuando el régimen de Jorge Rafael Videla tomó el poder en Argentina mediante un golpe militar que daría origen a una dictadura, su nombre fue agregado a la lista de aquellos condenados por los escuadrones de la muerte, razón por la cual se vio obligado a huir nuevamente, esta vez a España, donde escribió su famosa trilogía Memoria del fuego.
Eduardo Galeano reside desde 1985 -tras finalizar la dictadura uruguaya- en su Montevideo natal, donde sigue haciendo su literatura y su periodismo de marcado tinte político.


LOS NADIES
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de
pobres, que algun mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a
cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni
mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho
que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se
levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la
vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la
prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata



EL SISTEMA
Los funcionarios, no funcionan.
Los políticos hablan, pero no dicen.
Los votantes votan, pero no eligen.
Los medios de información desinforman.
Los centros de enseñanza, enseñan a ignorar.
Los jueces, condenan a las victimas.
Los militares están en guerra contra sus compatriotas.
Los policias no conváten los crimenes, porque están
ocupados en cometerlos.
Las bancarrotas se socializan, las ganancias se
privatizan.
Es más libre el dinero que la gente.
La gente, está al servicio de las cosas.


VENTANA SOBRE UNA MUJER
Esa mujer es una casa secreta. (es una fortaleza)
En sus rincones, guarda voces y esconde fantasmas.
En las noches de invierno, humea.
Quien en ella entra, dicen, nunca más sale.
Yo atravieso el hondo foso que la rodea. En esa casa seré habitado.
En ella espera el vino que me beberá.
Muy suavemente golpeo a la puerta, y espero.


VENTANA SOBRE LA UTOPIA
Ella está en el horizonte
Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá.
Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
¿ Para que sirve la utopía? Para eso sirve, para caminar.


VENTANA SOBRE EL MIEDO
El hambre desayuna miedo.
El miedo al silencio aturde las calles.
El miedo amenaza:
Si usted ama, tendrá sida.
Si fuma, tendrá cáncer.
Si respira, tendrá contaminación.
Si bebe, tendrá accidentes.
Si come, tendrá colesterol.
Si habla, tendrá desempleo.
Si camina, tendrá violencia.
Si piensa, tendrá angustia.
Si duda, tendrá locura.
Si siente, tendrá soledad..

Aquí pueden encontrar una página completísima sobre Eduardo y acá, otra con más notas escritas por él, además de entrevistas, imágenes, etc.

P
róximamente en lleno de descartes, cartas del Sub Comandante Marcos a Eduardo Galeano, imperdibles.